domingo, 9 de marzo de 2008

Viaje al pasado.

La semana pasada tuve la gran suerte de poder hacer un viaje a Marruecos. No hay que ser un lince, para detectar justamente en la frontera, que el lugar al que vas, no es un sitio muy “normal”. Y digo “normal”, desde la perspectiva de una persona europea a sus cuarenta y dos years young. El deambular de oficiales (policías, militares, etc.….) con sus anárquicos uniforme, entre efusivos saludos, abrazos, apretones de manos e incluidos besos, o quizás el descansar relajado sobre una caja de madera de un miembro de los cuerpos de seguridad es todo un acontecimiento.
La primera experiencia a destacar, fue tomar un taxi, a la pregunta de: ¿Cuantas personas podemos montar? El amable taxista responde: ¡Todos los que quepan!, a la vez que coloca un pequeño cojín sobre el freno de mano.Finalmente entramos seis mas el conductor.
Ya en marcha en aquel Mercedes de los años 70, por las muy estrechas y llenas de baches carreteras, me fijo, que el velocímetro ni se inmuta, tampoco es nada del otro mundo, no saber a que velocidad vas. Cuando intento abrir un poquito la ventana (pues de aire acondicionado, nada de nada), me fijo que no hay maneta, así inocentemente pienso: Puede que sea una medida de seguridad para que los niños no se les caigan por las ventanas. El taxista me saca de mi ingenuidad cuando a la vez que saca la maneta de la guantera me indica que tenga cuidado, que solo tiene una.
La vida en Marruecos fluye sin una magnitud: El tiempo. Es interesantísimo ver como los hombres pueden estar horas sentados en las puertas de las teteria, en relajadas tertulias, o simplemente viendo pasar los transeúntes. Es curioso observar como en los medios rurales las personas sentadas en piedras o simplemente de cuclillas pueden estar embelezadas mirando su cabra, su oveja o su vaca rumiar.
El deambular diario de los escolares, también es digno de observación. Niños con sus mochilas y sus manos en los bolsillos, caminando relajadamente, puedes verlo durante todas las horas del día, por lo que fui incapaz de deducir cuales eran sus horarios.
Continuará…..